domingo, 28 de febrero de 2010

TRENCITO DE LA CAMPAÑA

Los invitamos a subir...

Imaginemos que nos subirmos a tren muy largo, donde ya vienen subidos muchos niños de distintos lugares del mundo, y en esta estación nos invita a subir y recorrer el camino que distintas personas fueron construyendo, para que todos tengamos la oportunidad de llegar a conocer a Jesús, a María y sentir el amor que Dios nos tiene y nos da cada día. LEER MÁS...
Una vez que subimos el maquinista nos da la bienvenida, y a lo largo del camino nos va a ir contando distintas historias para que en cada estación podamos vivenciar los regalos que el Señor nos ha dejado para disfrutar.
La última estación que recorrerá nuestro tren será Nazaret. Pero para eso falta un largo camino.
Por ahora conozcamos a nuestro maquinista. Él se llama Don Joao, y es de Brasil. Sí además en este tren vamos a podemos conocer muchos lugares porque junto a nosotros van otros chicos de otras provincias, de otros países, de otras ciudades que nos van a contar y nosotros a ellos, cómo es el lugar donde vivimos, qué hacemos, y todas las curiosidades para que todos nos conozcamos más.
Bueno pero ¿quién es Don Joao?, sabés que mis papis siempre me dicen que no debo ir a ningún lado con extraños. Por eso para que el maquinista no sea un extraño te lo voy a presentar, porque además su historia es muy hermosa.

El se llama Don Joao y nació hace un par de años atrás, en el año 1904, en una ciudad de Brasil llamada Riveirao que queda en la provincia de Santa María. Siendo pequeño ayudaba a sus padres en el campo, iba seguido a la parroquia de su pueblo y de muy pequeñito amó a María y a Jesús. Como todas las personas, creció, y cuando fue adulto se casó y fue papá de 2 hijos. Al tiempo su esposa enfermó y debió irse a vivir a Santa María, donde se estaba construyendo un Santuario Tabor....Ya te voy a contar porque se llama así. Ahora te sigo contando de nuestro maquinista ¿dale?
En ese Santuario, que se inauguró en el año 1948, conoció a un sacerdote muy especial, él se llamaba Padre Kentenich -¿medio difícil el apellido? es alemán ya lo vamos a conocer a él también-. Este sacerdote mientras vivió su trabajo era contagiar su amor por María y Jesús. y justamente inaugurando ese Santuario él quería que la gente se encontrara allí para compartir alegrías, tristezas, rezar por alguien, o simplemente disfrutar de la presencia y los milagros de Dios. Que en estos Santuarios lo podés vivir porque son lugares sagrados.
Imagino que como muchos chicos ya comenzaste las clases, eso significa que de ahora en más debemos estar atentos a nuestras obligaciones y deberes. Este año podemos ponernos de acuerdo para que cuando tengas un exámen, o quieras contarnos lo bien que te va en el cole, o alguna anécdota, o si necesitamos que los misioneritos recen por alguna intención, tuya, o mía, o la de otro misionerito nos encontremos en este espacio para hacerlo juntos. ¿qué te parece? Bueno ya te conté sobre nuestro maquinista ¿te acordás como se llama? ¡Muy bien! Don Joao, en la próxima estación te voy a contar sobre ese sacerdote de apellido difícil ¡Bien! así es el Padre Kentenich...
¡Vamos! Subite que nos vamos a invitar más chicos en la próxima estación...